LAS PRODUCCIONES
DE LO INCONSCIENTE: LO INCONSCIENTE
Incluir a lo inconsciente dentro de las producciones del inconsciente
puede sonar a petición de principio, algo así como
la pescadilla que se muerde la cola. Pero si pensamos en términos
del concepto de trabajo, de acuerdo con el cual un producto determinado
puede entrar en una nueva cadena de producción y convertirse
en materia prima para la producción de otros productos,
quizás podamos entender un poco mejor la cuestión.
Cuando producimos un determinado producto, por ejemplo, tornillos,
martillos, mesas, etc., ese mismo producto o productos se integran
posteriormente en nuevos circuitos productivos: automóviles,
construcción, diseño, etc.
Con las producciones teóricas ocurre lo mismo. La producción
del concepto de inconsciente, que tiene lugar en 1900 en La interpretación
de los sueños, y que define el campo teórico del
psicoanálisis, permite, una vez producido, la construcción-producción
de lo inconsciente en un sujeto particular en análisis.
En psicoanálisis hablamos de método de interpretación-construcción,
porque antes de la interpretación no hay inconsciente en
el sujeto. Sólo con la interpretación psicoanalítica,
que es la puesta en acto de los instrumentos teóricos del
psicoanálisis, podemos hablar del sueño como una
realización de deseos, del sentido de los síntomas,
de los actos fallidos y, en general, de las distintas producciones
del inconsciente.
De la teoría psicoanalítica se desprende un método
de interpretación-construcción y una técnica
de asociación libre en transferencia. Este método
de interpretación-construcción es un modo concreto
de apropiarse de la realidad para su transformación.
Antes de la interpretación psicoanalítica no hay
propiamente productos del inconsciente, es decir, realizaciones
del deseo inconsciente. El sujeto sin análisis no tiene
inconsciente, es decir, no se puede hablar de su deseo, porque
el deseo se construye en análisis. Lo que hace el psicoanálisis
es construir una historia de deseos, para que el sujeto deje de
padecer sus efectos y venga a constituirse en sujeto de deseo.
Sin psicoanálisis las personas padecen de los efectos del
inconsciente. Sólo en análisis se puede ver que,
en los síntomas que padece, en los sueños que tiene
o en los fallidos en que incurre, hay un deseo inconsciente que
le implica y está en juego.
Se llama método de interpretación-construcción
porque lo que se construye es lo inconsciente de un sujeto determinado,
es decir, el deseo inconsciente que está en juego en la
vida de ese sujeto. La interpretación es por tanto el deseo
de ese sujeto, su inconsciente. Es en este sentido en el que se
habla del inconsciente como producción.
Esto significa que el sujeto no existe antes de comenzar a hablar.
No hay una preconstitución del sujeto de la que se supone
va a dar cuenta el psicoanálisis. Lo que implica el método
de interpretación-construcción es que el sujeto que
se produce en análisis es un sujeto que rompe con las cadenas
que lo atan al pasado. A partir ahora lo que lo determina serán
sus próximas palabras.
Ruy Henríquez
Psicoanalista
Publicado
en Revista Extensión Universitaria Nº 122
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