UNA HISTORIA DE DESEOS

 

El psicoanálisis construye, para el sujeto en análisis, una historia de deseos. Un sujeto sin psicoanálisis padece los efectos de lo inconsciente, no puede gozar de ello, sólo puede sufrir sus consecuencias. Para que una persona pueda hacerse sujeto de deseo, tendrá que averiguar cuál es el deseo que la habita, es decir, en qué posición está ella misma frente al deseo, frente a la ley, y ello sólo es posible con psicoanálisis.

A veces se escucha que alguien dice frases como: "No sé cómo me ha podido ocurrir esto a mí"; o "Nunca quise trabajar en esto"; o "Yo nunca quise ser esto o aquello"; o "No amo a mi pareja, aunque llevo viviendo con ella tanto tiempo", etc. Quien dice frases como estas parece alguien víctima de la fatalidad, pero en realidad se trata de alguien que no sabe cómo se juega en él su deseo. Padece de sus efectos, pero no es un sujeto deseante. A él sólo le pasan las cosas, le ocurren, sin que su deseo intervenga en lo que le sucede. En realidad nunca ha querido averiguar por su deseo.

El psicoanálisis, gracias al método de interpretación-construcción y la técnica de asociación libre en transferencia, permite la construcción del inconsciente de un sujeto concreto. Construir lo inconsciente es construir una historia de deseos. Esto significa que el sujeto en análisis va descubriendo de qué modo su deseo, su propia verdad, se juega en todo lo que le pasa, en todo lo que vive.

Una historia de deseos permite que al sujeto le pase lo que le esté pasando y pueda gozar de otra manera con su vida: no como sujetado al deseo de otro, sino como sujeto de su propio deseo, sujeto al Otro.

El método de interpretación-construcción está determinado por el propio objeto de conocimiento, es decir, por lo inconsciente, por los procesos inconscientes. Tales procesos son los que hacen que el tiempo del inconsciente, el tiempo recursivo o futuro-anterior, sea el que marque las maneras de vivir del sujeto como un saber no sabido por el sujeto. El tiempo futuro-anterior, propio del inconsciente, es el que impone el hecho de que el método sea de interpretación-construcción.

Por estar estructurado como lenguaje, el deseo inconsciente sólo puede hacerse patente para el sujeto como una historia de deseos, en la que sólo después sabrá, en la que sólo por la segunda escena sabrá de la primera. Un significante supone a un sujeto para otro significante, de manera que mientras hable, mientras habite el lenguaje, la producción del sujeto estará garantizada.

Esto supone un paso del tiempo real al tiempo histórico. El sujeto que padece de los efectos de lo inconsciente vive en un tiempo en el que lo que determina es su pasado. Para un sujeto del deseo lo que determina es su futuro, es decir, su ser mortal.

Sabemos que la historia comienza con la escritura. "Estamos haciendo historia" le dijo Lenín a Trosky. "Bueno, si somos capaces de escribirla", le contestó éste. Los hechos sólo son hechos después de ser interpretados. La interpretación des-realiza, le quita realidad a aquello que creíamos real: al tiempo cronológico, a la fantasía de nuestro pasado, del presente que vivimos como su resultado.

El psicoanálisis es una escritura que viene a pautar mi manera de vivir. En adelante, no soy aquel que mi pasado ha determinado que sea, sino que soy el que va a morir. Sólo desde el límite material de la existencia es desde donde se puede leer el mecanismo de la compulsión a la repetición y se puede elaborar teóricamente la pulsión de muerte.

Un tiempo histórico para el sujeto supone un tiempo recursivo. Esto significa que desde un contexto actual se actúa sobre un contenido pasado, lo transforma y le da sentido, es decir, produce un nuevo pasado, en tanto que el pasado no existe hasta ser interpretado. Recurrencia, no sólo del método de interpretación, sino como forma de constitución del inconsciente. Sólo pensando al sujeto como sujeto del inconsciente se puede interpretar el sentido que tienen en su vida los efectos de lo inconsciente y su constitución como una historia de deseos.

Ruy J. Henríquez Garrido
Psicoanalista